domingo, 29 de septiembre de 2013

SER VALIENTE

Hay miedos instintivos y miedos aprendidos. Y cada uno de nosotros tiene su propio lote de miedos, así como sus propios recursos y estrategias para afrontarlos.



Una de esas estrategias puede ser la de evitar las situaciones en las que nos sentimos inseguros o “en peligro”.


Pero puede ser la que menos nos convenga, teniendo en cuenta que esa conducta nos priva de vivir experiencias valiosas y que, con un poquito de esfuerzopor nuestra parte, podemosgenerar ese valor que necesitamos para salir victoriosos.
No es broma.
Como nos dicen en Psychology Today, la valentía no es sólo cosa de héroes, sino de personas como tú y como yo (héroes anónimos, al fin y al cabo).
Comentemos estos 9 consejos que nos dan.

1. Ponte en forma

Haz ejercicio físico de forma regular. Tú dirás: ¿Qué tiene que ver eso con ser más valiente?
Bastante. El ejercicio físico, además de ayudarte a rebajar la tensión del momento y a que te sientas mejor de manera instantánea, te prepara para combatir el estrés futuro, según indican los estudios sobre el tema.

2. Apóyate en tus amigos

Somos criaturas sociales y, las situaciones difíciles, las sobrellevamos mejor cuando nos rodeamos de personas de confianza.
Tú ayudas a las personas que quieres a afrontar penas y temores. Deja que ellos también estén a tu lado.
En una sociedad competitiva y tantas veces despiadada, la unión hace la fuerza.

3. Exponte

Si tienes mucho miedo a una situación, quizás no te sientas preparado para lanzarte de cabeza a ella. Pero sí puedes elegir objetivos menores para vencerlos.
Entrénate. Practica a diario con pequeños pasos que te hagan sentir inseguro.

4. Avanza despacio

Relacionado con el anterior. Una misión difícil puede intimidarte fácilmente, como cuando miras una enorme montaña que tienes frente a ti.
Concéntrate únicamente en el paso que tienes por delante. Divide y conquista despacio. Pasito tras pasito.

5. Cambia de perspectiva

No dejes que el miedo te engulla fijándote sólo en lo terrorífico de una situación.
Las cosas suelen tener su parte buena y su parte mala.
Deja reposar los nervios hasta que puedas analizar con más objetividad los pros y los contras:
  • ¿Qué es lo peor que puede pasar?
  • ¿Qué probabilidades hay de que ocurra?
  • ¿Qué pasaría entonces?
  • ¿Y si sale bien?

6. Aréngate

Detén ese monólogo tan poco alentador: No puedo. Esto es demasiado para mí.
Si te afirmas algo a ti mismo, que sean afirmaciones positivas. Como ésas que les lanza un entrenador a su equipo para que salgan al terreno de juego a dar lo mejor de sí mismos.

7. Rebélate

La ira es una emoción tan poderosa que derrota al miedo.
Cuando te dices a ti mismo: Hasta aquí llegó. ¡Nada va a detenerme!, se desata una fuerza capaz de doblegar a los gigantes más temibles.
Utilízala para arrancar. Indígnate. Rebélate. ¡Lucha!

8. Combate el miedo con erotismo

¿A que no esperabas leer algo así?
Si lo que sientes es un miedo paralizante a la hora de hablar en público, lo puedes combatir con algo muy agradable (además de con todo lo dicho anteriormente).
Deja que fluya la oxitocina (la hormona del afecto y la confianza) manteniendo un encuentro físico apasionado con la persona de tu gusto.
Según los últimos estudios al respecto, estarás mucho más tranquilo cuando después te toque hablar frente a un grupo de extraños.

9. Disfruta de la aventura

Qué caray… El miedo no es tan malo. Mucho peor es no tenerle miedo a nada. Porque entonces es que nada nos importa.
El miedo nos ayuda a valorar las cosas; nos insta a superarnos y a vivir nuevas experiencias.
Vivir es eso: Una aventura de superación diaria, en la que cada uno de nosotros enfrenta misiones distintas.
¡Ánimo con las tuyas! Ya sabes, ¡a luchar!

lunes, 29 de abril de 2013

La mujer y sus defectos

Estamos de acuerdo en que todas las mujeres, tengan la edad que tengan, sean como sean, si son pobres, sencillas, ricas, famosas, etc. tendrán siempre defectos; y llamamos ''defectos'' a todo aquello que a uno no le gusta, o que a la sociedad o comunidad le disgusta de otra persona. En fin, las mujeres tienen bastantes defectos, los mayores o los más encontrados son:

  • Celos
  • Inseguridad
    Famosa, vanidosa y caprichosa, pero hermosa.
  • Sometimiento
  • Ser neurótica
  • Ser histérica
  • Sentirse acomplejada
  • Vanidad
  • Criticona
  • Manipuladora
  • etc.
Son estos y muchos más defectos los que tiene una mujer, pero, ¿a qué se deben estos defectos? a la historia que tiene con las demás personas y al cambio que ha tenido a lo largo del tiempo, con respecto a la sociedad. Por ejemplo, antes, las mujeres eran sumisas hasta por los codos, y claro, los hombres  se aprovechaban de esto o simplemente ya estaban acostumbrados. Luego llegó el sufragio femenil, donde las mujeres comenzaron a tener voz y voto en las decisiones del país.
Durante mucho tiempo el sexo femenino ha cambiado, y con ello sus defectos, a veces para bien y otras para mal.